Vista del Coliseo, Roma.

Roma, la ciudad olvidada.

Será por la situación actual que vive la Unión Europea, pero Roma me decepcionó en gran medida la segunda vez que la visité en septiembre de 2012.

Quizás porque la primera vez la vi con ojos de jovenzuela ilusionada por viajar fuera de su país y todo me maravillaba. Sea lo que fuere, Roma sigue siendo la ciudad imperial romana por excelencia que te deja sin palabras pro que a la vez te deja k.o al mirar más allá de sus restos arquitectónicos.

Piazza del Colosseo, Roma.

Piazza del Colosseo, Roma.

Recuerdo mi primera panorámica del Coliseo; las avenidas concurridas, los coches emitiendo largas pitadas, motos circulando por las aceras, ambulancias nerviosas y peatones cruzando sin mirar.

Sin embargo dentro del caos que vivían los mortales, más allá de unos enclenques árboles y algunas señales de circulación se levanta imponente el lugar en el que hace miles de años se divertía el pueblo romano.

Una sólida y elevada estructura de piedra antigua te hace recordar todos aquellos esclavos que fueron retenido para poder dar lugar a tal belleza con el tiempo, aún perdura para nosotros.

Vista del Coliseo, Roma.

Vista del Coliseo, Roma.

En la segunda el impacto fue el mismo, llegué por otro camino quizás emocionada por caminar nuevas sendas, más verdes y menos transitadas. Llegar a los pies y plantarse delante de una de las puertas no tiene comparación. Grandes bloques de piedra gastada, columnas que se abrazan con 4 personas, capiteles de la época, arcos en diferentes alturas y un interior que sorprende.

Sin embargo, me dejé llevar por lo que veía y la ciudad se encuentra olvidada entre recortes económicos. Parece que nadie quiere limpiarla, que nadie quiere mimarla, que sigue ahí y se mantiene gracias a la gloria de años mejores y del reconocimiento mundial como Patrimonio Histórico. Fin.

Si hoy en día tuvieran que exponerla antes los ojos atentos del mundo para promocionar la capital del país, se les caería la cara de vergüenza.

Anuncios