Experimentar a Eiffel

¡Llegó!

Me he animado a escribir sobre un lugar muy especial y no sólo para los más de 250 millones de visitantes que recibe al cabo del año.

Y además, voy a confesar algo.

Nunca me había fijado en esta bella ciudad. Nunca llamó mi atención o, tal vez, no quise ponerle atención con miedo a que pudiera sorprenderme.

Hoy es un viaje a París, capital de Francia, para ver de cerca su atracción turística más conocida en todo el mundo.

Y es que escribir sobre el icono parisino más famoso del mundo, sin caer en los tópicos, no es nada fácil.

Hoy, en Mundo Alegranza, viajamos a París para darnos un tour Eiffel la obra arquitectónica más conocida del artista: la torre Eiffel.

Vista nocturna de la Torre Eiffel iluminada, París.

Vista nocturna de la Torre Eiffel iluminada, París.

En muchas ocasiones había leído que el motivo de la construcción de la torre Eiffel fue únicamente para la Exposición Universal de París en 1889. Si nunca has oído hablar de ella te pongo en situación. Esta exposición tuvo lugar como conmemoración al centenario de la Toma de la Bastilla (ocurrida en 1789) y que fue el símbolo más destacado que dio lugar a la archiconocida Revolución Francesa.

Fue el ingeniero Alexandre Gustav Eiffel, francés, nacido en Dijon (como la famosa mostaza de bolitas), especializado en estructuras metálicas, el creador de la famosa torre en forma de triángulo alargado. Aunque todo hay que decirlo: la idea surgió en 1884 de los ingenieros Émile Nouguier y Maurice Koechlin que querían construir la torre más alta para dicha Exposición.

Detalle del lateral inferior de la base, Torre Eiffel, París.

Detalle del lateral inferior de la base, Torre Eiffel, París.

Se aprobó y el proyecto tuvo una meta.

Llegar a finalizar la construcción en el plazo de dos años para que diera la bienvenida a los miles de participantes y visitantes que se esperaban para ese año.

Y así fue.

Dos años llenos de números. Una base apoyada en 4 patas forjadas para dar vida a una monumental torre de 7.300 toneladas de hierro (poco me parece a mí). Soportada por sus cuatro patas majestuosas, la torre se alza sobre una base de 125 de lado y más de 300m de alto. Y es que cuando estás delante de ella, te da la sensación de ser una hormiguita.

Base de la torre, pata derecha vista desde los jardines Campos de Marte, París.

Base de la torre, pata derecha vista desde los jardines Campos de Marte, París.

Actualmente tiene varios ascensores de acceso y las vistas desde arriba son simplemente maravillosas; incluso si te sale un día nublado como a mi.

Vistas de la ciudad en un día nublado, torre Eiffel, París.

Vistas de la ciudad en un día nublado, torre Eiffel, París.

Y si eres de los que te gusta llegar y besar el santo, te recomiendo que compres la entrada anticipada y que lo hagas en una web oficial, así te ahorras las comisiones que te cobran servidores externos o empresas de viaje. Es un proceso sencillo y sólo necesitas saber el día que quieres acudir, la fecha y tu tarjeta para el pago. Te dejo el link de la web oficial de la Torre Eiffel (en varios idiomas).

Vistas desde la torre Eiffel a Trocadéro Gardens y el Pont d'Iléna, París.

Una vez llegas a la entrada principal, después de la revisión de los bolsos (desconozco como será la seguridad a día de hoy, después de los últimos atentados y amenazas terroristas) subes a la primera planta (57m) por la que puedes caminar sobre un suelo transparente que te deja vertiginosas vistas.

Yo no sufro de vértigo, pero no podía dejar de pensar que en el próximo paso sobre ese vidrio se iba a romper y nos íbamos a hacer añicos…la mente es capaz de muchas cosas!!

Paseando por el suelo transparente en la primera planta desde la Torre Eiffel, París.

Paseando por el suelo transparente en la primera planta desde la Torre Eiffel, París.

En esta primera planta puedes encontrar el restaurante Julio Verne, donde deberás preparar varios billetitos de colores si quieres degustar un almuerzo/cena con vistas a la ciudad. Un familiar cenó con su pareja allí y me recomienda que se debe hacer reserva con antelación ya que la espera puede llegar a ser de meses… al menos te da tiempo a preparar el resto del viaje… ¡y ahorrar para la cena!

Restaurante Le Jules Verne, Tour Eiffel, París.

Restaurante Le Jules Verne, Tour Eiffel, París.

En la segunda planta a no menos de 115m puedes tener unas vistas que pueden empezar a generar algo de vértigo. Si has subido por las 704 escaleras tendrás que salir a la izquierda para poder dar la vuelta siguiendo las barandillas; es algo inigualable. La gente se amontona, no conozco un horario en el que puedas visitarla con poca gente… los visitantes se amontonan para tener la mejor de las capturas y a veces eso se convierte en un trabajo tedioso. Pero recuerda, estás visitando una de las obras más espectaculares del mundo, posiblemente de vacaciones… tómalo con calma y disfruta de las vistas.

Punto de encuentro para las parejas que desean besarse en el lugar más alto de la torre Eiffel, París.

Punto de encuentro para las parejas que desean besarse en el lugar más alto de la torre Eiffel, París.

 Si has comprado la entrada llamada ”Sommet” significa que vas a subir hasta la parte más alta de la Torre, a los magníficos 276m de altura. Aquí vas a poder contemplar la ciudad completa a tus pies. Además tiene algo para románticos empedernidos: besarse en el ”Place to kiss” un lugar donde podrás besar a tu pareja….pero ¡oye! que si vas con tu mamá también la puedes besar a ella ¡faltaría más!

Panorámica desde lo alto de la Torre Eiffel, París.

Panorámica desde lo alto de la Torre Eiffel, París.

Disfruta de la subida por las escaleras o en ascensor, de las vistas, del suelo forjado y del de vidrio, disfruta reconociendo lugares de la ciudad, siente el viento desde lo más alto… pero sobre todo: siente la emoción de estar arriba de la torre más famosa del mundo.

Vista nocturna de la Torre Eiffel iluminada, París.

Vista nocturna de la Torre Eiffel iluminada, París.

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